Ibiza está rodeada de una magia especial, todo lo relacionado con esta isla se sale de lo corriente, desde sus fantásticos paisajes hasta las fiestas por las que es conocida en todo el mundo. Lo que empezó siendo un paraíso hippy se ha convertido en un punto de encuentro para amantes de mar, de la naturaleza y de la música de baile.

En las discotecas de Ibiza pinchan los más importantes en los diferentes estilos de música de discoteca y sus locales son famosos por tener los más impresionantes shows de todo el mundo. Podríamos decir que Ibiza es a la música de baile lo que Las Vegas es al juego, un templo que atrae a todos los aficionados que se precien como la luz a las mariposas y que es de obligada visita para cualquier persona que quiera saber lo que es vivir a tope la noche.

En este ambiente es fácil pensar que ya todo está visto y que tras tantos años presentando todo tipo de fiestas y espectáculos ya nada puede sorprender a los visitantes. Hasta que aparece una mujer como Anastasia McQueen y da una vuelta de tuerca a todo lo que hasta ahora habíamos conocido.

Esta saxofonista en Ibiza es capaz de romper moldes como pocas mujeres músico han hecho. Para empezar, su aspecto físico es realmente impresionante. Se trata de una auténtica top model que ha realizado importantes proyectos en su carrera. Pero que esto no haga pensar a nadie que Anastasia es solo una cara bonita que sujeta un saxo y finge tocar mientras se luce en el escenario.

Ella tiene auténtico talento y ha realizado estudios musicales desde muy jovencita, participando en importantes orquestas. Es pues una músico con titulación y conocimientos que sabe conectar con el público con su música capaz tanto de hacer bailar a todo un grupo en una fiesta como de ser la relajante banda sonora de una reunión privada.

Pero con lo que realmente ha roto esquemas es con los espectáculos que ha sido capaz de orquestar en el agua junto con Lindsay McQueen, una de las más importantes figuras del Flyboard a nivel mundial. Mientras ella toca, él y otros compañeros realizan impresionantes números sobre el agua de la piscina. Incluso se atreven a elevar a Anastasia, que acaba tocando mientras sobrevuela el agua dejando al público totalmente asombrado y entregado.

La sorpresa en Ibiza todavía es posible y para aquellos que lo dudan “Anastasia in flight” es su show.

¿Estás pensando en Ibiza como destino turístico? Muchas personas lo hacen cada año, no solo en España sino también en todo el mundo y por eso, esta pequeña isla del Mediterráneo brilla con luz propia en el mapa. Pero quizás te sorprenda saber que en Ibiza puedes encontrar mucho más que playas y fiestas que duran varios días.

Existen básicamente dos tipos de viajeros que identificamos con Ibiza. Por un lado están los amantes de la música de baile y de la fiesta que acuden llamados por la gran cantidad de discotecas de renombre y de DJ de fama mundial que pinchan en ellas. Por otro lado, está el viajero que busca playa, solo y buen tiempo.

Pero, ¿sabías que Ibiza es un lugar ideal para viajar con niños? Alejándose de los puntos más candentes hay lugares muy tranquilos en los que viajar con niños es un verdadero placer. Zonas tranquilas con calas solitarias a las que acudir disfrutando de espacio para moverse lejos de las aglomeraciones de los puntos calientes habituales en la costa.

También es un lugar perfecto para realizar senderismo. Hay rutas maravillosas tanto para recorrer caminando como en bicicleta, disfrutando de unas preciosas vistas y de unos terrenos muy bien conservados. Te sentirás casi como en tierra virgen, disfrutando de largos paseos o descubriendo pequeños pueblos de pescadores por los que parece no haber pasado el tiempo.

El mar es otra de las maneras de descubrir Ibiza. Alquilarse un barco y pasar unos días navegando por sus aguas puede aportar una visión muy diferente de esta isla. No hay mayor sensación de paz que disfrutar del mar, pero incluso aquí pueden sorprenderte ¿sabías que en Ibiza hay empresas que están especializadas en llevar hasta tu barco todo tipo de elementos para divertirte? Motos de agua, arrastrables o seabobs son algunos ejemplos de lo que puedes encontrar.

Y en el terreno del ocio, Ibiza también puede sorprender gratamente. No todo son las fiestas habituales pinchando música, también se pueden ver show muy originales, como show de saxofón en los que se combina la música de este instrumento con la música de baile y que incluso se entremezcla con números de Flyboard. Si además la músico es toda una top model con gran talento ¿me vas a decir que no es aún más sorprendente?

No importa qué estás buscando, seguro que Ibiza puede ofrecértelo y aportar además su toque personal. Lo que otros ofrecen, Ibiza lo mejora.

La gastronomía es una parte fundamental de la cultura y la tradición de un lugar. Explica bien el porque de algunas costumbres y en la actualidad se ha convertido en uno de los principales reclamos turísticos de algunas ciudades en las que las largas colas no se forman sólo en las entradas de los museos, sino también en los restaurantes.

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Si la comida te apasiona y deseas conocer las mejores ciudades españolas para comer, ofrecemos un listado con algunas de ellas para que puedas elegir bien el destino para las próximas vacaciones.

San Sebastián (País Vasco)

Como no podía ser de otra forma, San Sebastián es la ciudad que debe encabezar esta lista. Y es que de los 7 restaurantes españoles que poseen la máxima categoría dentro de la Guía Michelín, tres se encuentran en la ciudad vasca. La capital guipuzcoana tiene el honor de albergar los restaurantes de Arzak, Martín Berasategui y Akelarre, que juntos suman la friolera de 16 estrellas michelín.

La ciudad, además de por la cocina de alta gama. Es conocida por su gran variedad de pintxos y es precursora de la cocina en miniatura.

Santiago de Compostela (Galicia)

Es un claro ejemplo de como la gastronomía mueve a miles de turistas cada año, al descubrir que el segundo lugar más visitado de la ciudad tras la Catedral no es otra cosa que el Mercado de Abastos.

Y es que la gran calidad de los productos gallegos, especialmente los provenientes del mar, pero también de la huerta hace que resulte bastante sencillo encontrar buenos restaurantes en la ciudad gallega. Desde marisquerías a mesones o pulperías, la materia prima hace que sea todo un placer visitar la bella ciudad de Santiago de Compostela y disfrutar de una buena empanada o un rico plato de pulpo.

Cáceres (Extremadura)

La ciudad extremeña ha ostentado durante el pasado 2015 el título de Capital Española de la Gastronomía, una distinción que ha provocado un aumento del número de turistas que llegan en busca de algunos de los productos con denominación de origen más característicos y reconocidos a nivel mundial como pueden ser el jamón ibérico, la Torta del Casar, las cerezas del Jerte o el Pimentón de la Vera, así como numerosos vinos de gran calidad.

Granada (Andalucía)

La ciudad por excelencia para ir de tapas. Nada menos que esa etiqueta es la que lleva con orgullo la ciudad de la Alhambra, donde la vida en la calle es muy animada y un lugar donde puede que no te llegues a sentar a la mesa y aun así no seas capaz de comer más.

Cada establecimiento se ha especializado en un plato típico, por lo que nunca viene mal ir acompañado de algún autóctono que guie de bar en bar para no perderte ninguno de los manjares que aquí se pueden encontrar. Sólo una recomendación: cuidado con no hincharte con las cañas.

Madrid (Madrid)

La capital española posee una gran variedad y diversidad de lugares donde comer, pudiendo salir a tapear por los bares de La Latina o Chamberí, o encontrar algunos de los restaurantes más exclusivos como el galardonado restaurante DiverXo del cocinero David Muñoz.

La gastronomía madrileña, al igual que su población, proviene de todos los rincones de España, como se puede apreciar del hecho de que uno de los platos más típicos sea el bocata de calmares, que junto a los callos a la madrileña o el cocido se podrían considerar los mas tradicionales de la capital.

Tomar un vuelo a la primera hora del día, viajar durante varias horas para ver a un cliente, cerrar un trato o ir a una convención y dirigirse de nuevo al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso; era la historia de muchos empresarios y ejecutivos que sufrían a causa de estos desplazamientos corporativos, y es que antes los viajes de negocios implicaban múltiples factores de estrés, pero en los últimos años esto ha cambiado afortunadamente.